viernes, 15 de agosto de 2008

Lámparas de bajo consumo y mercurio


Como han aparecido muchos comentarios y opiniones, que cuestionan el reemplazo de las lámparas incandescentes por lámparas de bajo consumo, señalando su preocupación por el contenido de mercurio de éstas últimas, vemos la necesidad de aclarar este aspecto tan importante.

En primer lugar, el ahorro energético que una Lámpara Fluorescente Compacta (LFC) ofrece es del 75% al 80% (4 a 5 veces) respecto de una lámpara incandescente ofreciendo la misma potencia lumínica. Si bien es cierto que las LFC contienen mercurio, la cantidad que cada una posee es de alrededor de 2 miligramos, mil veces menos que un termómetro clínico y cien veces menos que un clásico tubo fluorescente. Estos datos pueden corroborarse en publicaciones del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

La utilización de LFC reduce ampliamente el impacto ambiental por el ahorro de energía que conlleva. La quema de combustibles fósiles para la generación de energía emite gases de efecto invernadero y además, mercurio. Es decir que el ahorro de energía implica también menos emisiones de mercurio al medioambiente.

El mercurio es un material peligroso que tiene efectos bioacumulativos en toda la cadena trófica por lo cual es indispensable tomar precauciones. Es por ello que junto al plan de recambio de lámparas incandescentes por las de bajo consumo es imprescindible la instrumentación de un plan de recolección diferenciada, considerando a estas lámparas como residuos electrónicos. Existen al respecto innumerable experiencias a nivel mundial que podrían servir como ejemplo. En el Senado de la Nación se está trabajando en un proyecto de ley para el tratamiento de éste tipo de residuos.

Todos los estudios de análisis de ciclo de vida completo (desde la fabricación hasta disposición final) muestran un balance ambiental positivo para las LFC. En Argentina existe un estudio de este tipo realizado por la Facultad de Ingenieria de la UBA que así lo señala también. Se puede ver en:

http://energia3.mecon.gov.ar/contenidos/verpagina.php?idpagina=2523


Las LFC son la alternativa que hoy encontramos en el mercado. Greenpeace trabaja en el mundo por la producción sin contaminantes, hoy son las LFC frente a las incandescentes la alternativa MENOS contaminante. Pero medidas como la propuesta, de prohibición de tecnologías obsoletas e ineficientes, empujan a las industrias a desarrollar tecnologías de reemplazo, en este caso, más eficientes. Por la prohibición de las lámparas incandescentes en diferentes países del mundo, la industria de luminotecnia está desarrollando alternativas mas eficientes y diferentes a las LFC, como las “lámparas halógenas ahorradoras”, en Argentina aún no están en el mercado, pero esta es la idea, que la industria invierta e investigue para desarrollar y poner a la venta las mejores tecnologías, eficientes y sin contaminantes.

Iluminación Eficiente: Primer paso hacia una [r]evolución energética:


Tema Especial: Cambio Climático


Uno de los temas a los que aparentemente se le está dando cierta relevancia en la opinión internacional es si aun estamos o no a tiempo de revertir los efectos que nuestras emisiones de gases están causando en el clima del planeta.

Veamos, los cambios en el clima del planeta entero -a excepción de una catástrofe natural como la caída del meteorito que hace 365 millones de años causó abruptas modificaciones – se van dando naturalmente de una forma muy paulatina, es decir, tienen que pasar mas de 100 vidas de un hombre para ver solo un pequeño cambio.
Los ciclos de la Tierra llevan tantos años que para una persona resultan casi incomprensibles, ya que no podemos tener clara noción de lo que significan dos o tres millones de años, cuando vivimos apenas 100.
Sin embargo, tanto por los avances tecnológicos como por la forma en la que se fueron desarrollando nuestras sociedades, hemos adquirido la capacidad de acelerar estos procesos, de alterarlos e incluso de superar la extraordinaria capacidad del planeta de absorber esos cambios y encauzarlos, adaptándolos a sus propios tiempos.
El planeta desde sus inicios nunca ha dejado de mutar, desde las mas frías eras glaciales, hasta las etapas mas calurosas. Sin embargo estos cambios siempre han sido tan “lentos” que ningún ser vivo hubiera sido capaz de percibirlos.
Todo eso hasta que, hace unos pocos cientos de años, llegó a nuestras sociedades la “Revolución Industrial”. De allí en adelante todos sabemos lo que pasó, el crecimiento de la industria ha sido tan grande y tan veloz que un día nos tomaba meses cruzar el Atlántico y al otro lo hacíamos en 4 o 5 horas. Un día las guerras eran con fusiles y bayonetas y al otro con bombas atómicas, misiles teledirigidos y uranio empobrecido.
Para los millones muertos causados por el Tsunami, el Huracán Katrina, las inundaciones y sequías que van y vienen en todo el mundo. Para los cientos de millones de muertos vivos de los países “en desarrollo” que no comen, que no tienen acceso al agua potable, que no pueden acceder a servicios de salud básicos, para los envenenados por las fumigaciones, por la minería o por las innumerables industrias que beben y contaminan el agua de los pobres para producir bienes de lujo para los ricos. Para ellos ya no estamos a tiempo.
Según un estudio de la ONG Save the children, los desastres derivados del cambio climático, que abarcan desde sequías a lluvias torrenciales, provocarán que en 2010 haya en todo el mundo 50 millones de desplazados medioambientales, la mayoría de ellos mujeres y niños. Esto sucederá hagamos lo que hagamos de aquí a ese momento. Para ellos tampoco estamos a tiempo.
Pero el ser humano ha sabido cubrir cada espacio del planeta, se ha sabido adaptar a todos los climas y es probable que sobreviva a cualquier cambio en el clima que el futuro nos depare. El punto es que tengamos claro que, de las decisiones que tomemos ahora, dependerá la cantidad de personas que sobrevivan y las condiciones climatológicas en las que ellos deberán existir.
¿Pensaremos individualmente, tratando de disfrutar de nuestra vida lo mas que podamos o aprenderemos a pensar como especie, sacrificando parte de nuestro bienestar por el de nuestros hijos, nietos o quienes los sucedan?.

jueves, 31 de julio de 2008

Mega-represa Corpus: un Atentado a la Vida


Los Consorcios o Empresas hablan solamente de conseguir, aumentar y asegurar energía para el progreso de las comunidades locales y/o regionales, pero no hablan de los desastres ambientales o ecológicos con la lógica destrucción de la biodiversidad.

En un falso concepto de desarrollo y crecimiento sustentable las transnacionales (profetas del neoliberalismo) no cesan en sus perversas intensiones de seguir construyendo "inmensas represas hidroeléctricas" en cualquier lugar del planeta. Muy en particular en aquellos países del tercer mundo en el que consiguieron, por la diplomacia o la fuerza, imponer gobiernos, y grupos políticos y dirigenciales funcionales. En el corazón del MERCOSUR pretenden implantar una nueva represa: la represa de Corpus. Desoyendo el clamor de la inmensa mayoría de los misioneros.

Cuando los Consorcios o Empresas constructoras hablan de "represas" mienten al decir verdades a medias. Hablan solamente de conseguir, aumentar y asegurar energía para el progreso de las comunidades locales y/o regionales, no hablan de los desastres ambientales o ecológicos con la lógica destrucción de la biodiversidad (original y genuina fuente de la energía necesaria para el desarrollo sustentable de la humanidad).

No existe la menor duda en cuanto a la necesidad de ciertas clases y cantidades de energía para el desarrollo de la ciencia, de la técnica y del confort humano pero, la perversidad radica en el concepto de calidad y amplitud de progreso que sostienen y profesan y que es la de obtener energía con la máxima rentabilidad al menor costo posible, sin importar las consecuencias.

Los pueblos nativos, los campesinos, algunos sindicatos, los movimientos ecologistas, algunas Iglesias, y muy distintos sectores de la sociedad luchan denodadamente todos los días a favor de un progreso y un desarrollo justo, equitativo, sostenible y armónico dentro de una relación con la naturaleza que la preserve para las generaciones venideras.

La Comunidad Misionera ya plebiscitó su veredicto

En Misiones, Argentina, en la consulta popular obligatoria y vinculante llevada a cabo en abril de 1996, la población rechazó abrumadoramente la construcción de la hidroeléctrica de Corpus. La mayoría de los partidos políticos locales lucharon con el pueblo para defender a la provincia del avasallamiento del federalismo que se proclamaba desde la Nación.

En la actual gestión de gobierno provincial (casi los mismos gobernantes que en 1996), existe un rotundo y contrario cambio, desde el discurso y las acciones, dando la espalda a la voluntad popular manifestada en aquella convocatoria obligatoria vinculante.

Tanto los partidos políticos tradicionales, como el recién nacido Frente Renovador (fuerza gobernante en Misiones, escisión del Partido Justicialista) y funcionarios de dudosa ubicación ideológica demuestran un total desconocimiento de asuntos ecológicos.

Esta preocupante realidad atenta peligrosamente contra la integridad territorial, ecológica, económica, social y cultural de la región, abonada por la actitud no comprometida de muchos dirigentes que guardan intereses mezquinos, silencio e indiferencia.

La realidad hoy, vaya uno a saber por qué motivos, ha cambiado desde los discursos y las acciones tanto de los partidos como de la mayoría de los representantes, que desobedecen y desconocen la voluntad popular, argumentando las tres patas de esta mesa sin tablero que se llama mentira. La cuarta pata la hacen muchos de los que nos representan, con su silencio, indiferencia, desconocimiento e intereses mezquinos.
Es de suma importancia analizar los criterios que sostiene Raúl Bregagnolo de la Red de Asociaciones Ecologistas de Misiones al denunciar las cuatro mentiras sobre las que se apoya el argumento neoliberal oficialista.

Cuando hasta el disfraz miente

Tomando en cuenta las apreciaciones, muy fundamentadas, que el representante de los ecologistas misioneros nos diera, agrupamos las mentiras sobre Corpus en cuatro mentiras fundamentales. A saber:

Primera mentira: energía barata.
La Energía es necesaria para las actividades humanas pero no debemos confundir desarrollo regional con el desarrollo del Brasil, que ya tiene la demanda energética equivalente a "un Corpus por año" aunque sigue exigiendo la urgente construcción de todas las posibles generadoras de electricidad para saciar su hambre de "crecimiento".
En realidad de los dueños de industrias, porque en Brasil sigue creciendo el número de habitantes con las necesidades básicas insatisfechas. Es muy claro que la energía que producirá Corpus estará destinada al mercado brasileño, debido a que no hay otro demandante en la región capaz de absorber semejante cantidad de energía. De no ser así el capital privado que construiría la misma no arriesgaría la inversión porque no habría donde ubicarla, ya que todos, menos Brasil, tienen cubierta su demanda energética, y por muchos años.

Por otro lado la energía generada sería en 60 ciclos y Argentina trabaja en 50. Hacer la transformación tiene costos elevados que el capital privado no estaría dispuesto a pagar. En consecuencia, lo de "energía barata" resulta una verdadera mentira. Más, si pretenden el "desarrollo industrial" proclamado desde los sectores interesados, teniendo en cuenta que Misiones no es industrial, ni podrá serlo jamás, salvo que se sigan sacrificando los recursos naturales y humanos como está sucediendo con las industrias foresto - papeleras, que están destruyendo aceleradamente( con la complicidad oficial) para transformar la provincia en un desierto verde de pinos. Misiones no puede tener industrias contaminantes, su topografía y recursos naturales no le permiten. Asumamos de una vez que esta provincia es pródiga y tiene todo, para que con adecuadas políticas se pueda vivir de la actividad turística no contaminante (evitando ese turismo depredador que hoy se a lanzado sobre ella). Hay países que ya lo están haciendo, nuestra provincia debe dar el primer paso.
Segunda mentira: regalías.

Se sabe por un cálculo que relaciona la energía facturada con el tiempo, que estas estarían en el orden de U$S 34 millones/año para Misiones. Esto si Paraguay no reclama lo suyo, y además se estarían percibiendo recién cuando la represa esté funcionando a pleno. Esta cifra, que será oscilante (el valor mencionado sería el máximo a percibir) aportaría a la provincia aproximadamente u$s 2,8 millones/mes. Monedas, si se reparten para los 75 municipios, ya que la provincia es de todos no solo de Corpus y San Ignacio. Monedas si comparamos con el presupuesto que la provincia destino a salud de casi U$S 6 millones/mes, así como los aproximados U$S 30 millones/mes de coparticipación que le tocan desde la nación.

Por otro lado qué garantías tiene Misiones de cobrar esas "monedas de Judas" y que no vayan a la nación, y si se perciben, que sean destinadas a la población y no a otros oscuros destinos. Con todo esto, se justifica sacrificar los recursos turísticos que quedarían inundados, que en la actualidad más allá de generar esparcimiento, recreación, satisfacciones a los visitantes, son generadores de mano de obra y recursos económicos de por vida. Sin considerar los problemas de salud que se generarían con la presencia de la represa, que pasarían a ser un gasto extra.

Tercer y gran mentira: mano de obra.
"Se dijo que en el pico de la obra estarían trabajando 7000 operarios. El promedio durante toda la construcción sería de 500 personas. Pero se debe pensar que a Paraguay también le corresponde parte de la mano de obra, entonces no se debe crear la ilusión de que los puestos de trabajos serían todos para los misioneros. La mano de obra especializada, sin dudas la trae el Consorcio constructor (Ingenieros, Técnicos, Arquitectos, Directores de Obra), así como también los chóferes de grúas, camiones Terex, topadoras, otras maquinarias a utilizarse y que también requieren de mano de obra especializada. Más allá de crear la expectativa respecto a los puestos de trabajo a mucha gente, hay que saber que la mano de obra que se ocuparía sería para trabajos pesados, con mayor riesgo e insalubres", nos comentaba Bregagnolo.

Además, está muy claro que esta obra se haría solamente con el aporte de capital privado (ya que el Estado no tiene crédito), por ello cuando se habla de mano de obra cae de maduro que ésta, por más o menos puestos de trabajo que genere, sería por breve tiempo, ya que el concesionario terminará lo antes posible la obra para comenzar a generar energía y recuperar la inversión. "Se adelantaría en un año y medio la obra de acuerdo al tipo de equipamiento que se utilice..." han dicho ingenieros de la Comip, esto también implica que la mano de obra será cortoplacista. Luego, el Estado deberá resolver los problemas generados por la desocupación, que sin dudas recae en los sectores más carenciados de la sociedad. Clara demostración de ineficiencia en las políticas laborales de la provincia y la nación.

Cuarta Mentira, o la mentira de los políticos.
Está constituida por la falta de seriedad en los argumentos de los intendentes, concejales, diputados, gobernantes e instituciones que apoyan la posible construcción, y que no se hacen responsables frente al pueblo misionero y de la región, de las consecuencias que traería aparejada la represa de Corpus si fuera construida.

"Un detalle que se debe tener en cuenta y es fundamental - proponía ver el ecologista de Aristóbulo del Valle - es que ningún capital privado haría una inversión tan grande en una obra que es rechazada por la población de la región donde estaría insertada. Clara demostración del peso popular, fue la obligación de descartar el emplazamiento en Itacuá (y en todo el Río Paraná). Y el abandono del Canal Federal por "inviabilidad" por parte de los gobiernos de las provincias. ¿Acaso se tendrán que hacer tres plebiscitos para descartar las tres posibilidades? No se puede ser tan irrespetuoso del pueblo al que se debe servir. Así como están las cosas, en este país todo es posible. Insistirán con Corpus y Las Pavas, con el repositorio nuclear en Gastre, con la Aeroisla, las forestaciones con pino, pero siempre quedará la duda del tiempo que se ha perdido sin pensar en estrategias a largo plazo que permitan el anhelado "desarrollo sustentable", donde la gente pueda tener trabajo, salud suficiente y garantías de un bienestar en armonía con los recursos naturales".

"Misiones apuesta a uno de los únicos NO más positivos que existen en nuestra realidad -afirmaba Bregagnolo - y si de algo estoy seguro es que si el pueblo dice NO a la hidroeléctrica de Corpus, aunque la pretendan construir, no será posible hacerlo. Es necesario mantener viva la memoria."

El pueblo misionero ya manifestó en 1996, por medio de un plebiscito vinculante, su rotundo rechazo a la construcción de la mega-represa. Sin embargo, el Estado argentino en una actitud ilegal manifiesta, y contrariando la voluntad popular, se empecina en proseguir con el mega proyecto. Ignorar la voluntad del pueblo que se manifestó en un 88 % a favor de la no construcción de la represa es una violación a los principios básicos de la democracia. Esto refleja la actitud y tendencia del Estado argentino de mantener las operaciones de la mega-represa en secreto, para así evitar la oposición por parte de la población.

La mega-represa tendría un enorme impacto ambiental; se formaría un gran embalse continuo al de Yacyretá, perdiendo definitivamente el Alto Paraná su característica de río, agravándose aún más la merma de peces como el dorado, surubíes y otros de irremplazable valor para el trabajo y la economía de todo el litoral argentino.

Los impactos ambientales de la mega-represa Corpus Christi violarán derechos humanos de las comunidades afectadas, incluyendo decenas de familias indígenas tales como la comunidad Mbyá-Guaraní, que habita en una de las zonas que sería inundada por la mega-represa. Bregagnolo manifestó, enfáticamente: "El derecho a la vida, entre otros, será amenazado por la propagación de enfermedades hídricas tales como la esquistosomiasis y la malaria. No olvidemos que se encontraron caracoles infectados con esquistosomiasis en la represa de Itaipú, en Brasil, a 17 kilómetros de Puerto Iguazú; con Corpus construida, se estará favoreciendo el ingreso de esta enfermedad a la Argentina".

La vuelta al intento de construir Corpus en Misiones, por parte de grandes empresas transnacionales, el Gobierno provincial y algunos de los partidos políticos que en 1996 se oponían terminantemente y hoy "viraron el poncho", es un atentado a la vida en el corazón del Mercosur.

Atentado que aún podemos impedir.

La Represa de Corpus No Se Debe Construir


Porque transformará al río Paraná en un gigantesco embalse de agua quietas y contaminadas desde San Ignacio hasta las Cataratas.

Porque este embalse, se sumará sin interrupciones a los de las represas de Yacyretá, Itaipú, Ilha Grande, Puerto Primavera y Jupiá, creando un inédito, a nivel mundial, super-embalse de 3000 km de largo, desde Ituzaingó (Corrientes) hasta las propias nacientes del Río Paraná.

Porque las consecuencias de tamaña transformación de la naturaleza, son imposibles de evaluar por la ciencia, ya que constituye una verdadera catástrofe. Y las catástrofes, según el eminente ecólogo catalán Ramón Margaleff, no se pueden evaluar.

Porque las aguas de éste lago artificial deberán crecer mas de veinte metros- el equivalente a un edificio de siete pisos-, en su parte mas profunda, inundando miles y miles de hectáreas de productivas tierras.

Porque en Montecarlo, por ejemplo, las aguas cubrirán el club de Pesca para siempre.

Porque todos los arroyos que desembocan en el Paraná en la zona del embalse (Piray, Ita-.Curuzú, Paranay, Caraguatay, entre otros) se desbordarán, formando sub- embalses, alcanzando un ancho de centenares de metros ( 650, por ejemplo, el arroyo de Corpus).

Porque al perder el río su natural capacidad de depuración, el embalse se contaminará en forma irreversible con agrotóxicos, residuos industriales, cloacales y aguas servidas.

Porque significará la desaparición de un importante hábitat de fauna silvestre y la consiguiente desaparición de la misma.

Porque provocará la desaparición de miles de hectáreas de monte nativo.

Porque la transformación del río en un embalse provocará la desaparición de los pocos peces que aún hoy sobreviven pese a la barrera de Yacyretá.

Porque implica alterar los microclimas de nuestra región (régimen de lluvias, humedad, temperatura, etc.), con consecuencias no evaluadas en la salud y en el bienestar de los habitantes y en las actividades agropecuarias.

Porque al desaparecer el río y con la selva ya casi inexistente, Misiones perderá su identidad cultural, histórica y geográfica.

Porque se perderá también, la enorme potencialidad turística que ofrece el río con la simplificación del paisaje que implica un embalse y la desaparición de innumerables lugares tradicionales como la Isla Caraguatay, la Cueva del Yaguareté, la Gruta India, los Saltos de Tabay, entre los mas significativos.

Porque se perderán valiosas obras de infraestructura tales como la Ruta 12, sus puentes, caminos vecinales, los puertos y numerosas edificaciones.

Porque ciudades como Montecarlo, por ejemplo, se transformarán en islas al desbordar arroyos como el Paranay y el Piray, que la aislarán de sus vecinas El Alcázar, Puerto Rico, Piray y Eldorado, y para llegar a ellas, habrá que recorrer distancias mucho mas grandes que las actuales, ya que la Ruta 12 desaparecerá en su traza actual.

Porque significará la desaparición definitiva, directa o indirecta de miles de puestos de trabajos, hoy existentes.

Porque implica la desaparición de tradicionales modos de vida y subsistencia.

Porque traerá aparejado el desplazamiento directo o indirecto, mediato o inmediato de miles y miles de familias misioneras, muchas de las cuales deberán abandonar dignos modos de vivir y subsistir para ir a integrar los cordones de marginalidad de grandes ciudades.

Porque la contaminación y las aguas quietas, poco profundas en los bordes del embalse, en un clima subtropical, favorecerán la aparición y desarrollo de enfermedades y vectores (mosquitos, jejenes, caracoles) de enfermedades tales como la equistosomiasis, el paludismo, la fiebre amarilla, entre otras.

Porque significará la desaparición de sitios arqueológicos muchos de ellos desconocidos aún, provocando un daño irreparable al conocimiento de nuestro pasado y contribuyendo así a la desintegración cultural, necesaria en la estrategia de dominación de los pueblos por el poder económico global.

Porque su construcción ofrece sólo transitorios puestos de trabajo, la mayor parte changas, y absorbidos por trabajadores de otras regiones.

Porque éstas mega-represas por sí mismas no traen beneficios a las poblaciones de los lugares en que se construyen, tal como lo demuestra la ciudad de Concordia (Entre Ríos) y la región del Comahue (Neuquen y Río Negro).

Porque éstas obras se planifican con el único objetivo de producir electricidad barata para un modelo económico que concentra la riqueza en pocas manos y genera millones de excluídos del trabajo, de la salud, de la educación y de la vida digna.

Porque las regalías ?prometidas?, como gran y único beneficio directo de la obra para Misiones, 40 millones de dólares anuales, es una cifra despreciable ante el daño que se hace a la provincia, ya que sólo alcanza para pagar un mes y medio los haberes de la administración pública provincial, o el sueldo de un año de los empleados de la empresa de energía de Misiones (EMSA).

Porque la electricidad producida por una represa es barata, porque no se computan como costos de producción las pérdidas de ecosistemas, de tierras cultivables y de un río como el Alto Paraná misionero, en éste caso.

Porque, increíblemente, se ha decidido y proyectado su construcción sin estudios de impacto ambiental ninguno, pese a los 30 años de antigüedad del proyecto.

Porque la ausencia de estudios de impacto ambiental, pese a las décadas transcurridas, evidencia el desprecio absoluto por la población afectada por la obra.

Porque se planifica para atender exclusivamente el consumo energético brasileño y no para beneficio ni de Argentina y menos de nuestra región.

Porque la modalidad de ?concesión de obra?, adoptada en éste caso, implica que la represa y el río, serán propiedad de una empresa, indudablemente extranjera con la consiguiente y condenable pérdida de soberanía.

Porque la electricidad que produciría Corpus sería absorbida por el aumento del consumo energético argentino, en dos o tres años, proporcionando éste dato al sólo efecto de dimensionar el pobre aporte y la falsa solución que implica una obra de éste tipo que, como contrapartida, produce daños irreparables a la sociedad y a la naturaleza.

Porque existen alternativas no destructivas ni contaminantes para producir electricidad, tales como la tecnología eólica, la solar, el hidrógeno, técnicamente desarrolladas y que si no se usan, es por incapacidad, estupidez, ignorancia, pereza intelectual o corrupción de nuestros funcionarios y técnicos.

Porque actualmente se derrocha energía y existen formas de ahorrarla a través de programas de eficiencia en su producción, transmisión, distribución y utilización. Estamos hablando de eficiencia energética, materia pendiente en nuestra clase dirigente, acostumbrada a recurrir a lo mas fácil ... y redituable.

Porque los programas de eficiencia energética y de utilización de energía solar, eólica y del hidrógeno, producen muchísimos mas puestos de trabajo permanente, que una represa, que, una vez construida se maneja con un puñado de personas.

Porque no se han evaluado económicamente los bienes naturales, culturales y económicos que se perderán, como modernas metodologías lo permiten hacer y como de hecho, ya se hizo en la provincia de Entre Ríos, lo que resta seriedad a cualquier estudio de impacto ambiental que se realice sin contar con ese inventario valorizado.

Porque existen otras formas de diálogo con la naturaleza, como el propiciado por la Red de Agricultura Orgánica de Misiones (RAOM), la Red de Asociaciones Ecologistas de Misiones (RAE) y otras organizaciones, donde una hectárea alcanza para la vida digna de una familia... y sin arrasar el monte.

Porque pretender vender al extranjero y para beneficio del extranjero, el patrimonio natural, revela la actitud facilista en la búsqueda de soluciones y la pequeñez de gobernantes, incapaces de ofrecer alternativas válidas de desarrollo a su pueblo.

Porque promover ésta obra, existiendo un Plebiscito Vinculante que la rechazó, ?cualquiera sea su lugar de emplazamiento sobre el río Paraná?, realizado hace sólo cinco años, es ilegal.

Porque propiciar un nuevo plebiscito existiendo uno anterior es una perversa y grosera violación a la esencia de la Democracia: el respeto a la voluntad popular expresado en comicios legales.

Porque la Constitución Nacional le otorga a Misiones la propiedad del río y el gobierno nacional no tiene ningún derecho a promover la obra como lo viene haciendo.

Porque repugna al sentido común que el gobierno de una provincia con su capital destruida por una represa (Yacyretá), que aún no alcanzó su nivel máximo de inundación y de destrucción (falta aumentar en siete metros el nivel actual del embalse) y que produjo ya una legión de desplazados sin compensación, pretenda construir otra.

Porque el artículo 41 de la Constitución Nacional, prohiben obras como Corpus, que atentan contra el derecho a un ambiente sano, que destruyen la biodiversidad y que comprometen las posibilidades de desarrollarse de las generaciones futuras.

Por todo esto:

Exhortamos al pueblo de la provincia que registre en forma imborrable en su memoria los nombres de los políticos que impulsan ésta obra legalmente repudiada y no los voten nunca mas.

Exhortamos a los misioneros a registrar en su memoria en forma imborrable los nombres de los políticos que ayer festejaron el No del Plebiscito y hoy dicen Si o Ni a Corpus y los recuerden como ejemplo de lo que debe desaparecer para siempre de la vida política argentina: los políticos que se mueven por intereses y no por convicciones.

Exhortamos a los políticos auténticos, a que se pongan decidida y abiertamente del lado del pueblo al que pertenecen, que los eligió y mantiene y no del lado del poder económico, que sólo promete mas miseria en el largo plazo.

Decirle NO A CORPUS es Decir:

Si a la Vida

Si al Pueblo Paraguayo

Si a la Ley

Si a la Democracia

miércoles, 30 de julio de 2008

Falsas soluciones para en Cambio Climático

En los últimos años, la industria ha intentado proponer en muchas ocasiones falsas soluciones al cambio climático generado por la quema de combustibles fósiles. Greenpeace se opone al uso e implementación de estas falsas soluciones que pasan la responsabilidad de combatir el cambio climático a las futuras generaciones y quitan recursos para la evolución de las verdaderas soluciones: el ahorro de energía, la eficiencia energética y las fuentes renovables.
Entre las falsas soluciones destacan la energía nuclear (fusión y fisión), la captura y secuestro de carbono (CCS) y los sumideros de carbono.

>
Cambio climático – La energía nuclear no es la respuesta


>Captura y Secuestro de Carbono (CCS), una inyección arriesgada


>Captura y Almacenamiento de Carbono, mitos y verdades

Eficiencia y ahorro es la respuesta del cambio climatico

Por cada kilovatio-hora de electricidad que ahorremos, evitaremos la emisión de aproximadamente un kilogramo de CO2 en la central térmica donde se quema carbón o petróleo para producir esa electricidad.
Una mayor eficiencia energética de la tecnología, así como los hábitos responsables, hacen posible un menor consumo de energía.

Existen numerosos ejemplos. Más del 10% de la energía se utiliza en iluminación. Si se utilizaran bombillas de bajo consumo se podría reducir el consumo energético en el mundo entre un 5 y un 8%. Algo tan pequeño como una bombilla puede tener un gran impacto.

Cambiar de hábitos o sustituir los aparatos por otros menos despilfarradores nos ahorra dinero y emisiones a la atmósfera.

Energías renovables: Alternativas Eficientes

Las tecnologías de menor coste en el horizonte del 2050 serán las renovables. Prácticamente la totalidad de ellas al alcanzar su periodo de madurez industrial, podrán proporcionar electricidad a un coste inferior, y en muchos caso muy inferior, al proyectado para nuclear y térmica de ciclo combinado.

>Fotovoltaica en edificios
>Fotovoltaica con seguimiento
>Termosolar
>Chimenea solar
>Eólica marina
>Eólica terrestre
>Biomasa
>Minihidráulica
>Olas
>Geotérmica