domingo, 27 de julio de 2008

Cumbre del G8: Cambio climático y crisis alimentaria, mas de lo mismo


El ritual de la cumbre del G8, celebrada de 7 al 9 de julio en Hokkaido (Japón), ha dejado pocas novedades. Frente a la situación de hambruna y de avance del calentamiento global, los líderes de las principales potencias se han limitado a promover las mismas políticas que han conducido a la situación de crisis.

El ritual de la cumbre del G8, celebrada de 7 al 9 de julio en Hokkaido (Japón), ha dejado pocas novedades. Frente a la situación de hambruna y de avance del calentamiento global, los líderes de las principales potencias se han limitado a promover las mismas políticas que han conducido a la situación de crisis.

La agenda de la cumbre venía marcada por tres temas de primer orden: economía mundial (aumento de los precios del petróleo y de los alimentos), cambio climático y desarrollo en África, principalmente. El tema de la deuda, una cuestión clave en pasadas ediciones ha quedado relegada al anonimato pese a seguir siendo una de las principales causas de empobrecimiento de los países del Sur. Las crisis económica, energética, alimentaria y ambiental han marcado la agenda en Japón.

Crisis alimentaria

A lo largo del 2008, hemos visto sucesivas revueltas en los países del Sur porque la gente no tenía acceso a los alimentos. El aumento exponencial del precio de estos, los ha convertido en inaccesibles para amplias capas de la población en África, América Latina y Asia que no tienen suficientes recursos para comprarlos, a pesar de que en la actualidad se produce más comida que nunca antes en la historia. El resultado: se calcula que hoy unos 950 millones de personas en todo el mundo pasan hambre.

Frente a esta situación, los líderes del G8 han instado a una mayor liberalización del comercio y han reprendido a aquellos países que están priorizando el consumo autóctono y reduciendo las exportaciones. Vietnam, India, Argentina, Filipinas, Costa de Marfil, Tanzania... han prohibido la exportación de arroz, trigo u otros alimentos para poder así atender las necesidades alimenticias de sus pueblos. De hecho, las medidas que promueven los líderes mundiales son, precisamente, las mismas que nos han conducido a la situación de hambruna: apertura indiscriminada de los mercados, intensificación y sobre producción agrícola destinada a la exportación, subvenciones a la industria agroalimentaria, etc.

Calentamiento global

En relación al cambio climático, se ha firmado un nuevo acuerdo en el que los miembros del G8 se comprometen a trabajar para reducir a la mitad sus emisiones de CO2 (el principal causante del calentamiento global) para el año 2050. Pero, ¿nuestro planeta puede esperar hasta esta fecha? Y, ¿qué credibilidad nos merece este comunicado cuando no se ha precisado el año base para el cálculo de las reducciones y ni siquiera Estados Unidos ha suscrito el protocolo de Kyoto? No podemos olvidar que la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen de estos países.

Para acabar con el cambio climático, el G8 ha puesto al Banco Mundial al frente de esta empresa otorgándole un papel preeminente en la financiación e inversión en tecnologías y desarrollo “limpio”. Como afirmaban desde Amigos de la Tierra, parece ser que “el zorro cuidará del gallinero”. El Banco Mundial es uno de los principales acreedores de las industrias de combustibles fósiles, financiando extracción petrolera, de carbón, gas... con un fuerte impacto ambiental y social en los países del Sur. Además, las principales compañías beneficiarias de estas inversiones tienen su sede central en los países del G8.

Palabras vacías y soluciones reales

Como viene siendo habitual en estas cumbres, en Hokkaido, los líderes de los países más ricos del mundo se han limitado a pronunciar declaraciones de buenas intenciones vacías de contenido y a realizar gestos de impacto mediático. Los compromisos reales parecieran no tener cabida en una cumbre donde priman los eslóganes y las fotografías de familia. Ya en el año 1999, en Colonia, el G8 se comprometió a anular el 90% de la deuda bilateral y multilateral de los 42 países más endeudados del planeta. Pero las cifras reales, setenta mil millones de dólares, equivalían tan solo a un 3% de la deuda total de los países del Sur. Sin ir más lejos, en la cumbre de Gleneagles, en el 2005, los jefes de estado aseguraron aumentar la ayuda para África hasta 50 mil millones de dólares para el 2010. Según informes recientes, se calcula que esta cifra difícilmente se va alcanzar. Podríamos poner otros ejemplos, porque el ritual se repite año tras año. Las declaraciones bienintencionadas acaban siempre en papel mojado.

Los movimientos sociales que han salido a la calle en motivo de la cumbre, como Jubileo Sur, el Comité por la Abolición de la Deuda Externa, Vía Campesina... lo han dejado bien claro al afirmar que la solución pasa porque se prohíba la especulación en los precios de los alimentos, se respeten los esfuerzos de los países del Sur por revertir las políticas que han conducido a la situación de crisis, se deje de financiar proyectos que contribuyen al cambio climático y se cancelen, de una vez por todas, las deudas ilegítimas.

Los gobiernos del G8 tienen en su mano la posibilidad del cambio, por algo se encuentran al frente de las principales potencias políticas, económicas y militares a escala global. Pero, como decíamos anteriormente, se encuentran faltados de voluntad política. Evidentemente, quien sale ganando nunca renunciará a la gallina de los huevos de oro.

¿Quiere bajar la producción de su campo? ¡Use cultivos transgénicos!


El argumento de las autoridades, haciéndose eco de las empresas, es justamente que los transgénicos son necesarios ­–pese a los múltiples impactos culturales, ambientales y a la salud que conllevan– porque aumentarían la producción agrícola. Un argumento que frente a la crisis alimentaria han recogido muchos otros gobiernos e instituciones. Sin embargo, esta afirmación es falsa.

Monsanto declaró a la prensa de México en días pasados, que la próxima publicación del llamado “Régimen Especial de Protección del Maíz”, ­le permitirá iniciar experimentos con maíz transgénico. Qué ironía histórica que tal régimen, en lugar de proteger al maíz y sus pueblos, es otro regalo que le hace el gobierno a las transnacionales que han privatizado las semillas, llave de toda la red alimentaria y patrimonio campesino legado a la humanidad. Para colmo: ¡producen menos!

El argumento de las autoridades, haciéndose eco de las empresas, es justamente que los transgénicos son necesarios ­–pese a los múltiples impactos culturales, ambientales y a la salud que conllevan– porque aumentarían la producción agrícola. Un argumento que frente a la crisis alimentaria han recogido muchos otros gobiernos e instituciones. Sin embargo, esta afirmación es falsa.

En abril del 2008, la Universidad de Kansas publicó un estudio que demuestra, tras analizar la producción del cinturón cerealero de Estados Unidos durante los últimos tres años, que la productividad de los cultivos transgénicos (soya, maíz, algodón y canola) fue menor que en la época anterior a la introducción de transgénicos. La soya muestra una disminución de rendimiento de hasta 10%. La productividad del maíz transgénico fue en varios años menor y en algunos igual o imperceptiblemente mayor, dando un resultado total negativo comparado con las variedades convencionales. También muestran menor rendimiento la canola y el algodón transgénico tomados en períodos de varios años. (Y en todos los casos, las semillas son más caras que las convencionales, por lo que el margen ganancia de los agricultores también es menor)

Este estudio corrobora varios anteriores. En 2007, la Universidad de Nebraska encontró que la soya transgénica de Monsanto producía 6 % menos que la misma variedad de la empresa en versión no transgénica y hasta 11 por ciento menos que la mejor variedad disponible de soya no transgénica. Otros estudios, incluso uno del Departamento de Agricultura de Estados Unidos en abril 2006, muestran resultados similares. Definitivamente, los transgénicos no son más productivos.

La razón principal, explican los estudios, es que la transgenia altera el metabolismo de las plantas, lo que en algunos casos inhibe la absorción de nutrientes, y en general, demanda mayor energía para expresar características que no son naturales de la planta, restándole capacidad para desarrollarse plenamente.

La explicación de Monsanto frente al estudio de la Universidad de Kansas, fue que “los trangénicos no están diseñados para aumentar la productividad”. (The independent, 20/4/08)

Monsanto, Dupont-Pioneer y Syngenta, son las tres empresas más grandes del mundo en transgénicos, y también en todo tipo de semillas comerciales. Monsanto controla casi el 90% de las semillas transgénicas, y juntas controlan el 39 por ciento del mercado mundial de todas las semillas, y el 44 por ciento de las semillas bajo propiedad intelectual.

¿Por qué entonces estas empresas –que también son dueñas de las semillas híbridas no transgénicas­– insisten en vender sus semillas que producen menos y requieren más agroquímicos? En parte porque son además grandes fabricantes de agroquímicos, pero sobre todo porque todos los transgénicos son patentados y por ello, la contaminación se convierte en un gran negocio.

Las semillas híbridas también se cruzan con variedades nativas. Pero son cruzas de maíz con maíz, a diferencia de los transgénicos, donde la cruza contamina genes de bacterias, virus o cualquier otra especie con la que haya sido manipulado. Pero la diferencia fundamental para las empresas, es que con los transgénicos, la contaminación es un delito imputable a las víctimas.

Cualquier campesino o agricultor que sea contaminado o que use las semillas transgénicas que le compró a Monsanto y las vuelva a plantar (o sea, ejerza el “derecho de los agricultores”) usa su patente sin permiso y está cometiendo un delito por el que puede ser demandado.

Monsanto ya cobró más de 21,500 millones de dólares por juicios contra agricultores en Estados Unidos (Center for Food Safety). Ahora acaba de iniciar un juicio más agresivo, contra toda la cooperativa de agricultores Pilot Grove Cooperative Elevador Inc. de Missouri. Según Monsanto, no le pagan suficientes regalías. El agricultor David Brumback, que se autodefine como “fiel comprador” de los transgénicos de Monsanto hace años, expresa su rabia y afirma que “para Monsanto todos somos culpables”.(CBS 4 Denver, EUA, 10/7/08). Esto les espera a los agricultores del Norte de México, que piden maíz transgénico. Y también a los que no lo quieren y se contaminarán.

Una vez en el campo, la contaminación transgénica es inevitable, es solamente cuestión de tiempo. Las medidas que plantea el vergonzoso “régimen de protección” que esgrimen las secretarías de medio ambiente y de agricultura en México (Semarnat y Sagarpa) no sólo son limitadas e ignorantes. Directamente no tienen sentido, porque nunca se repetirán en condiciones reales en los campos de los agricultores si se aprobara el cultivo comercial.

Los llamados “experimentos” son otra falacia, como la Ley Monsanto (ley de bioseguridad), para legalizarle a las transnacionales la contaminación generalizada y la caza de agricultores, contra los intereses del campo, contra el corazón de los pueblos y a costa del patrimonio genético más importante de México.

jueves, 24 de julio de 2008

Biocombustibles y mentiras que matan


“El Biodiesel: mitigará los efectos del cambio climático”, “mejorará las condiciones del ambiente” o “con la utilización de biocombustibles se estaría contribuyendo a un desarrollo sustentable del ambiente, a disminuir gradualmente la dependencia de los combustibles fósiles…

Los medios de comunicación reportan hace meses sobre revueltas por hambre en diferentes países. Los precios de los alimentos suben y suben, y quien no tiene dinero no puede comprarlos. Hay 854 millones de seres humanos gravemente infraalimentados, mutilados por el hambre permanente. Hoy se hacen mas evidentes y cobran fuerzas las palabras del Sociólogo Suizo JEAN ZIEGLER de 72 años de edad; ex relator especial de la ONU para el Derecho a la Alimentación, quien dio el grito de alarma en la Comunidad Internacional, ante los Jefes de Estado que se mostraron impasivos e insensibles ante el “horror del hambre”, en el marco de la 5ª sesión del Consejo de los Derechos Humanos que se llevó a cabo del 11 al 18 de junio del 2007 en Ginebra.

Jean Ziegler Manifestó:

“Mil millones de personas mueren de hambre o de sus consecuencias inmediatas. Un niño de menos de 10 años muere cada siete segundos y cada cuatro minutos otro se queda ciego por falta de vitamina A. El Orden Mundial no es solo asesino, sino absurdo, pues mata sin necesidad. Hoy ya no existen las fatalidades. Un niño que muere de hambre hoy muere asesinado”

La Cumbre de la FAO fue un escándalo y un fracaso absoluto, la búsqueda de solucionar la espantosa masacre diaria del hambre empeora en el mundo, en vez de combatirla. Ziegler no se equivocó y, tenemos al enemigo inminente que crece a gran velocidad en los países de América Latina, al introducir la “moda de biocombustibles” por grandes inversionistas apoyados por nuestros gobiernos que desinforman a la población sobre las ventajas y desventajas de esta agresiva campaña publicitaria; es responsabilidad de la sociedad civil informarse y expresar una opinión sobre este proceso que tendrá consecuencias sociales y ambientales negativas que es preciso prevenir.

¿Que no se cumplió en la Cumbre?- La prohibición total de quemar la comida para fabricar biocombustible (papa, yuca, cebada, maíz, arroz, centeno, soja, caña de azúcar, etc). Retirar de la Bolsa la fijación de los precios de los alimentos básicos, e instaurar un sistema en el que el país productor negocie directamente con el país consumidor para excluir la ganancia especulativa. Y en tercer lugar, que las instituciones de Bretton Woods, especialmente el Fondo Monetario Internacional, concedan prioridad absoluta en los países más pobres a las inversiones en la agricultura alimentaría, familiar y de subsistencia.

Increíblemente en septiembre del 2000, Kofi Annan, entonces Secretario General de las Naciones Unidas, reunió a los países miembros de las Naciones Unidas en Nueva York y fijó nuevos objetivos para reducir a la mitad los muertos por hambre de aquí a 2015. Pero entre 2000 y 2008, el hambre no retrocedió, sino que ha crecido masivamente :…“Los países en desarrollo deben aprender a utilizar sus recursos en el momento oportuno. ¿El Estado tercermundista como un motor de desarrollo? ¡Impensable!! Y Annan prosigue: “Ellos (los países del Tercer Mundo) no deben consagrar sus recursos públicos a actividades donde el sector privado está mejor situado para desarrollarlas”.

Además añade: Es conveniente ofrecer “un ambiente propicio a los negocios…. para aprovechar al máximo las inmensas ventajas y posibilidades que ofrece la mundialización”. (Kofi Annan)

En éste siglo 1.500 millones de seres humanos sobreviven con un ingreso menor a un dólar por día. La Tierra reboza de riquezas pero aun así 828 millones de hombres sufren en permanencia de desnutrición llevando a la invalidez. Otros 31 millones de personas han muerto el año pasado de hambrunas que eran previsibles. El precio de los cereales, especialmente el trigo, ha aumentado un 130 por ciento; el del arroz (el alimento más consumido del planeta) un 74 por ciento, el de la soja un 87 por ciento y el del maíz un 53 por ciento sobre los biocombustibles

Desde el 2005, los automóviles en Suiza funcionaban con deshechos agrícolas de “remolacha y papa”. El procedimiento es sencillo: simplemente se añade a la gasolina (95 octanos) el 5% de bioetanol o el etanol obtenido mediante un proceso de fermentación de los diversos productos agrícolas. La nueva bencina ‘verde’ producida así, la ‘BENZIN5’, permitirá reducir el consumo de energía fósil y las emanaciones de gas con efecto invernadero. La finalidad del proyecto ‘etha+’ es reemplazar, de aquí al año 2010, la totalidad de la gasolina vendida en Suiza. “El precio de venta será similar al que actualmente fijan las estaciones de suministro y quizá algunos centavos más”. (Schaller)

El informe de NNUU advierte que la “moda de los biocombustibles” – como la denomina el organismo mundial – puede hacer tanto daño al medio ambiente como los combustibles fósiles. Otro riesgo es que el rápido crecimiento de la producción de biocombustibles incrementará sustancialmente la demanda de tierras fértiles y de agua en el mundo, en un momento en que ha aumentado también la demanda por alimentos y productos forestales. Se suma a ello el que la expansión de monocultivos a gran escala puede conducir a la pérdida significativa de biodiversidad, a la erosión de los suelos y a la pérdida de nutrientes.

Sembrando todo lo que queda en los EE.UU y Europa jamás van a satisfacer sus consumos. Los Catedráticos C. Ford Runge y Benjamin Senauer, de la Universidad McKnight de Minnesota, USA, casi de inmediato hicieron circular sus críticas en largo viaje por el mundo. Manifestando:

• Llenar con etanol puro un tanque de vehículo con 25 galones de capacidad, demanda más de 450 libras de maíz; con esa cantidad se puede alimentar de calorías a una persona durante un año. ¿De dónde saldrá la intensísima cantidad que se precisa?
• Esta situación ha provocando el desmonte y quema de inmensas áreas de selva tropical en el Asia Sudoriental (palmas de aceite y producir biogasoil y otros insumos para los llamados biocombustiles)
• Los precios del maíz y otros vegetales pro etanol han elevado el costo alimentario. Las industrias ganaderas y avícolas cayeron sus ingresos. Muchos productores no podrán competir con las plantas de etanol y quedarán fuera del negocio.
• Si por algún motivo, por ejemplo: en la recesión en la economía mundial, bajan los precios del petróleo, los precios del etanol se irán al suelo con el consiguiente desajuste de sus fuentes productivas.
• Se ha considerando la producción de etanol de yuca, alimento básico de la población del África subsahariana que tiene más de 200 millones de habitantes pobres. Provocará consecuencias sociales.
• El maíz y la soya son cultivos en hilera que contribuyen a la erosión del suelo y a la contaminación del agua. Requieren grandes cantidades de fertilizantes, pesticidas y para la plantación, cosecha y secado. Constituyen la causa fundamental del derrame de nitrógeno -la peligrosa fuga de nitrógeno en los campos- cuando llueve.

La explotación de la agricultura para obtener energía está desajustando los cultivos en las que está basada la alimentación de muchos países y produce un aumento de sus precios, lo que origina problemas de abastecimiento. El modelo agrícola industrializado no es rentable desde un punto de vista energético y ecológico. Se agrava el problema energético y amenaza con grandes hambrunas a cientos de millones de seres humanos. Desde el ángulo ecológico: no es cierto que los biocombustibles no contaminen. El etanol produce menos emisiones de carbono, pero el proceso de obtención contamina el suelo y el agua con nitratos, herbicidas, pesticidas y deshechos y el aire con aldehídos y alcoholes que son cancerígenos.

Todo el mundo sabe que el agua es uno de los grandes problemas con los que nos enfrentamos. La expansión de los biocombustibles hará aumentar exponencialmente el uso del agua, lo cual agravará mucho la situación. Asimismo al aumentar el uso de los pesticidas, hará que aumente su nivel de contaminación. El maíz requiere grandes cantidades de nitrógeno químico como fertilizante y que es uno de los mayores responsables de la contaminación del agua y del suelo.

Desde el ángulo de negocios y política: los grandes beneficiarios de esta expansión de los biocombustibles serán las grandes multinacionales del grano: Cargill, ADM, Burges; las petroleras: BP, Shell, Chevron; las compañías automovilísticas: General Motors, Ford, Wolkwagen, Toyota; las multinacionales de la biotecnología: Monsanto, DuPont.

En España el Dr. Ángel Rodríguez Álvarez puso de manifestó en su informe: ¿“Etanol: Combustible limpio?, que una tonelada de maíz puede llegar a producir 413 litros de etanol, equivalentes a unos 109 galones de ese combustible. Para hacer más integral y comprensible el resultado, añádase que con esa cantidad un moderno automóvil norteamericano puede recorrer alrededor de 2.800 kilómetros. La ecuación entonces no puede ser más sencilla: una tonelada de maíz se convierte en un recorrido en auto de 2.800 kilómetros, que estimados conservadores pueden establecer como promedio mensual de los cerca de 150 millones de autos existentes en Estados Unidos.

Hedelberto López Blanch enfoca, relacionando el problema con: “La producción a gran escala de etanol dará el tiro de gracia a las Metas del Milenio de las Naciones Unidas”, que pretenden disminuir a la mitad el número de personas que padecen hambre en el mundo para el año 2015.

El Movimiento Mundial por los Bosques, (WRM) añadió que si el proyecto se lleva a nivel mundial, la mayor parte de la superficie cultivable del planeta, más enormes consumos de agua potable y generación de electricidad, se dedicará a producir alimentos para autos y no para las personas. Simultáneamente será culpable también de la muerte por hambre de millones de seres en el mundo en desarrollo.

Para George Monbiot, periodista Inglés manifiesta que la solución es letal. Sólo en teoría los combustibles producidos a partir de plantas pueden reducir la cantidad de dióxido de carbono emitido por los coches y los camiones (http://www.globalizate.org/monbiot210307.html).

Cita un informe de la consultora holandesa Delfi Hydraulics la cual muestra que por cada tonelada de combustible obtenido de la palma de aceite se producen 33 toneladas de emisiones de C02, o lo que es lo mismo, diez veces mas que las producidas por el petróleo

Las NNUU han publicado un informe que dice:

El biocombustible producido de la palma de aceite contribuye DIEZ VECES MAS al calentamiento global que el diesel ordinario; para el año 2022 el 98% de las selvas de Indonesia (donde se destruyen selvas para plantar aquello) habrán sido degradadas o desaparecido completamente. Hace cinco años las mismas agencias predijeron que esto no ocurriría hasta el 2032.

La BBC News:el más importante medio de Inglaterra, BBC News, comenta a un equipo de científicos de la Universidad de Stanford, California, que publicó la revista Ciencia y Tecnología Ambiental. Según los científicos, si todos los vehículos que transitan en Estados Unidos utilizaran este biocombustible, aumentaría el número de enfermedades respiratorias.

El Dr. Héctor García Lozada, experto en Ingeniería Ambiental y Salud Pública de la Universidad Nacional de Colombia. “En Bogotá, desde que se inició hace un año el uso de alcohol carburante (o etanol) en la gasolina, se han incrementado dramáticamente los niveles de ozono en el aire, con poder oxidante muy alto las reacciones con las mucosas nasales y del tracto respiratorio y provoca inflamación y reforzado con la presencia de partículas tóxicas en el aire el problema se agrava sustancialmente”; agrega también, que cuando se quema el alcohol con la gasolina se pueden producir aldehídos y en éstos hay acetaldehídos, que son compuestos reconocidos como cancerígenos”.

Para Edmundo Fayanás Escuer el caso es más problema que solución. Desde el ángulo medioambiental de las Naciones Unidas: según dicho informe: “Las prisas por producir ingentes cantidades de energía de maíz, la caña de azúcar, la soja o la palma acelerarán la deforestación mundial, provocarán hambrunas, expulsarán a los pequeños agricultores de sus tierras y harán más pobres las regiones del planeta que ya lo son”

Los combustibles vegetales no van a acrecentar la inmensa tragedia de la desnutrición, de las muertes por hambre, de la miseria social, del desplazamiento poblacional, de la deforestación, de la erosión de los suelos, de la desertificación, de las penurias por el agua, etc.. Fue en Iowa (Goldfield y Nevada) La fábrica de Goldfield transforma anualmente 450 mil T. de Maíz para producir 90 millones de litros de etanol pero para lograrlo quema diariamente 300 t. de carbón (que llega en camiones desde muy lejos) y arroja por lo tanto C02 a la atmósfera, haciendo toser a los ecologistas. Para producir un litro de etanol es necesario transformar 2,37 kilos de maíz, quemar 500 gr. de carbón y utilizar 4 litros de agua. El autor menciona una cuenta oculta, que habrá de ser pagada: Los agrocombustibles van a acelerar la destrucción de los ecosistemas al desparramar aún mayor cantidad de insecticidas y de pesticidas en los suelos, en la atmósfera y en el agua.

Un litro de etanol genera una erosión de entre 15 y 25 Kg. de suelo: significando, entiéndase bien, su pura y simple desaparición. ¿Que pasa con el agua? Son necesarios, según las regiones entre 500 y 1500 litros de agua para producir un kilo de maíz, lo que significa que un litro de etanol extraído del maíz requiere la utilización de entre 1200 y 360 litros de agua.

La FAO, en la Jornada Mundial del agua de 2007, lanzó su grito de alerta: Recordemos igualmente que la agricultura consume el 90% del agua dulce del mundo. En Asia la cotización del petróleo verde gira hacia la catástrofe. Según los Amigos de la Tierra “En Indonesia, por ejemplo, el gobierno prevé destruir 16,5 millones de hectáreas de selva tropical con el objeto de plantar palmas aceiteras. En Malasia serán 6 los millones de hectáreas. En Sumatra y Borneo, ya han sido convertidas en plantaciones de palmas aceiteras unos 4 millones de hectáreas. Hasta el famoso Parque Nacional Tanjung Puting en el Kalimantan, está en la mira de estos cultivadores. Ya han sido expulsados de sus tierras miles de habitantes de la región y 500 indonesios han sido torturados por intentar resistirse. Toda la región está en camino de transformarse en un inmenso campo de “petróleo” vegetal. O sea de “diesel vegetal” para el mercado europeo.(CYEMH, 30-V-07 y Ecoportal)

Si se detiene el consumismo se detienen los problemas medioambientales y desparece la demanda irracional energía. A la vez, disminuye el calentamiento terrestre, la deforestación e infinidad de otros problemas ecológicos como las inundaciones que dañan la agricultura y las economías.

Consecuencias ambientales de la imposición serán:

• El desgaste como la inutilización de las tierras por las reacciones negativas que ocasionará el cultivo intensivo y masivo de maíz, caña de azúcar, colza, palmas de aceite, etc., etc. A los efectos anteriores se sumará la acción nociva y venenosa de fertilizantes, insecticidas y otros productos químicos. Desertificarán inmensas superficies de suelos.
• La mayor reducción en el uso del agua y los conflictos por su tenencia.
• El incremento de la deforestación y el mayor debilitamiento de las condiciones que exhibe la capa protectora del ozono con la aceleración de las tormentas, tornados, huracanes, inundaciones y sequías.
• Las condiciones económico-sociales que se producirán en los países pobres, causadas por el medio ambiente enrarecido. Avizorarán conflictos sociales y posibles cambios violentos de sistema.
• Los países industrializados: el grave enrarecimiento de su aire y consecuencias en su salud, vida y economía, como resultado el alcohol liberado a la atmósfera.

El calentamiento terrestre, los deshielos polares, la deforestación, la desertificación, la contaminación de mares, lagos y ríos, la destrucción horrorosa de la fauna, la destrucción de la flora, la reducción del agua potable, el aire enrarecido, la proliferación de nuevas enfermedades, el peligro nuclear energético, y las mil otras causas destructivas que impone el sistema dominante, están produciendo las reacciones y respuestas planetarias terrestres. Todo apunta hacia el fin de la vida.

Cambio climático. Priorizando el clima



La especie humana está en grave peligro de quemarse. Mucha gente que se ha dado cuenta de la urgencia de este asunto, no han estado dispuesta a darle prioridad, a tomárselo en serio en sus vidas, a hablar sobre ello y actuar sobre ello.


"Hemos agotado todo el espacio en el programa de acciones necesarias para desactivar la bomba de tiempo del calentamiento global. El próximo Presidente y Congreso tienen que definir un curso el año que viene en el que los EEUU ejerzan un liderazgo que guarda relación con nuestra responsabilidad por la peligrosa situación actual. Sino se hará poco práctico reducir el dióxido atmosférico climático a un nivel que impida que el sistema climático pase a un punto de no retorno que nos llevan a cambios climáticos desastrosos que llevarán a la una espiral fuera del control de la humanidad" - James Hansen, testimonio del Congreso, 23 Junio 2008.

Dr. James Hansen es uno científico destacado – quizás el más destacado - en los EEUU y probablemente en el mundo. Cuando dice, como hizo hace una semana antes de una vista de Congreso en Washington, que para evitar un cambio climático catastrófico "hace falta un cambio de sentido transformador en Washington el año que viene", la gente verdaderamente tiene que hacerle caso.

Observen que no dijo "la próxima administración", o "las próximos dos años". Fue muy específico: "el año que viene", 2009.

La verdad pura y dura es que la especie humana está en grave peligro de quemarse. Una acción seria para cambiar el petróleo, el carbón y el gas natural a la energía renovable, la eficiencia energética y la conservación en no más de 10 años, particularmente en los EEUU. Y tenemos que dejar claro porque esta es la manera. Ante todo, es por el domino sobre la política energética de las corporaciones de carbón, petróleo, automóvil y servicio públicos.

James Hansen entiende esto y tiene el coraje de decirlo: "Los que tiene el poder, los que tienen la capacidad de marcar la diferencia, con la capacidad de cambiar nuestra dirección, los que vivirán en infamia si pasamos 'los puntos de no retorno', son los capitanes de industria, gerentes generales en los empresas de combustibles fósiles como ExxonMobil, fabricantes de automóviles, compañías de servicios públicos, todos los líderes que han puesto antes las ganancias a corto plazo sobre
el destino de la planeta y el bienestar de nuestros niños".

En su testimonio hace una semana dijo: "Los directores generales de las empresas de energía fósil saben lo que hacen y son consciente de las consecuencias a largo plazo de seguir como hasta ahora. En mi opinión, estos gerentes generales deberían ser juzgados por crímenes contra la humanidad y la naturaleza".

Pero hay más. La verdad adicional es que mucha gente que se ha dado cuenta de la urgencia de este asunto, no han estado dispuesta a darle prioridad, a tomárselo en serio en sus vidas, a hablar sobre ello y actuar sobre ello consistentemente, día tras día tras día.

Esto incluye a los que se llaman progresistas. Por razones difíciles de entender, demasiados de ellos están esencialmente "perdidos en la acción" en lo que se trata de esta asunto esencial y integral de supervivencia.

La gente da motivos para esto. Algunos opinan que el movimiento ambiental sólo es para los blancos y de la clase media. Otros que la guerra de Iraq es tan destructiva y peligrosa. Otros dicen que la brutalidad de la policía o la pobreza o la vivienda o el paro son temas más urgentes e inmediatos. Algunos no ven como cambios individuales del estilo de vida - la solución dominante promocionada por demasiados lideres climáticos prominentes - puedan culminar en una programa de acción que funcione.

Todas estas cosas son verdad. Pero, definitivamente, todas son excusas.

Cada persona que está leyendo esta columna, cada progresista, cada persona que intenta hacer una contribución útil con su vida - todos estamos obligados a interiorizar la seriedad y la prioridad de la crisis climática y a hablar y actuar como corresponde.

¿Qué significa esto, concretamente?

La tarea más importante ahora mismo es hacer todo lo que podamos para llevar este asunto a la elección de 2008 para Presidente y Congreso. Cada persona que se presenta como candidato, de cualquier partido, deben oír una y otra vez, en los foros, en los eventos, por e-mail y cartas, de distintas maneras posible, una exigencia en cascada, que el público votando quiere acción decisivo EL AÑO QUE VIENE, en los primeros 100 días de la nueva administración, sobre la clima. Los candidatos que se dan cuenta del asunto están obligados a hablar claramente y consistentemente.

¿Qué deberíamos exigir para apoyar a los candidatos? Las exigencias de la campaña de 1Sky (www.1sky.org) son esenciales: nada de nuevas plantas de carbón, invertir en renovables, poner un tope a y reducir rápidamente la contaminación carbónica, y 5 millones puestos de trabajo verdes en una movilización radical nacional para cambio.

- En localidades donde ya está planeado construir nuevas plantas de carbón, la gente debería unirse a los esfuerzos ya en proceso - o ayudar a empezar otros nuevos - para impedir la fabricación de las plantas. El carbón es el más sucio de los combustibles fósiles; es imperativo que nos alejamos de él lo antes posible, y empecemos por impedir la nuevas centrales. Ya, la movimiento de "No-New-Coal" ha jugado un papel clave en la eliminación de 1/3 de las 150 plantas que fueron planeadas hace menos de dos años.

- Si ya estas involucrado en un asunto particular dentro de un sindicato o una comunidad, haz las conexiones con este asunto. El clima tiene que ver con casi todo. La asistencia sanitaria se irá deshaciendo mientras se deteriora el ecosistema. Las guerras por petróleo seguirán durante décadas a menos que no rompamos nuestra adicción a combustibles fósiles. El dinero gastado por subsidios de combustibles fósiles y guerras de petróleo es dinero no gastado para la vivienda, el trabajo y las escuelas. Una revolución de energía creará millones de puestas de trabajo y estimulará desarrollo económico en una escala transformadora. Reducirá el poder de las corporaciones y reforzará la democracia local de base.

Pero como concluyó James Hansen en su testimonio la semana pasada: "No queda mucho tiempo. La elección de 2008 es crítica para el planeta. Si los americanos jubilan a los miembros del Congreso más anticuados, si Washington se adapta a tratar el cambio climático, nuestros niños y nuestros nietos pueden todavía albergar grandes expectativas.

La crisis climática no es un asunto de pesimismo. Entre sus soluciones existe potencial para un cambio positivo, verdaderamente fundamental, a nivel mundial. Pero literalmente el tiempo se está agotando. Es la hora de todos a arrimar el hombro.

Alerta mundial sobre las negociaciones en la OMC-II

En esta alerta les compartimos información del segundo día de negociaciones en Ginebra. Además, las versiones en español de una Carta y una nota poco conocidas de senadores republicanos y demócratas sobre los negociadores de EUA y la Declaración de ONGs y Movimientos Sociales de Europa sobre la posición de la Comisión Europea.

El Proceso

En las negociaciones iniciadas este 21 de julio se estrena una relativamente nueva estrategia de confrontación tanto pública como operativa. La primera fue la sorpresiva declaración del ministro de Comercio de Brasil Celso Amorím, que equiparó las maniobras propagandistas de los países ricos con la técnica del ex ministro nazi Goebells.

La declaración levantó protestas, sobre todo del vocero de la representante comercial de EUA, y se ofrecieron disculpas “por citar al autor”; y apenas en el segundo día de conversaciones Amorím agregó: 'Esto es una balanza entre ambición y realismo y necesitamos un poco de los dos si queremos concluir, lo que no puede ser es que se tenga la ambición en contra de los países en desarrollo y el realismo en el lado de los desarrollados, y es como parece'

En contrapartida, la Representante de Comercio de los EUA, Susan Schwan dio a conocer la oferta de una nueva cifra de supuesto recorte (15mil millones de dólares) a los subsidios agrícolas, pero condicionada a las concesiones que el resto de miembros hagan en 'acceso a mercados agrícolas y bienes industriales'.

La respuesta de varios países del Sur a la oferta fue desde escepticismo hasta calificada de “truco” El canciller de Argentina, Jorge Triana, se declaró 'decepcionado' de la oferta de Schwab, mientras que para el jefe de la delegación de Bolivia, Pablo Solón Romero, la oferta de Washington 'actualmente no significa nada de nada' porque ya, en la práctica, entrega la mitad de subsidios de los que quiere que se le acuerden como límite máximo.”

Sobre la estrategia operativa. Si bien un grupo de 110 países subdesarrollados lograron inicialmente hacer compromisos de trabajar unidos (en Hong Kong fueron G-90), el poder del ejército de diplomáticos y cabilderos de la minoría de países ricos, encabezados por su comandante Pascal Lamy (Director General de la OMC), han readoptado la estrategia operativa de fragmentación del frente, llamando a diferentes reuniones simultaneas a diferentes países del Sur.

Sólo para la reunión del Comité de Negociaciones Comerciales (CNC) se prometió que- todos los miembros de la OMC están invitados – pero para las tradicionales reuniones cerradas en la llamada Sala Verde, sólo unos 30 ministros de comercio están invitados. Venezuela, Bolivia y Cuba están expresamente excluidos.

El Director General de la OMC, Pascal Lamy, está en pleno control del proceso ministerial: él mismo preside, tanto la CNC como la Sala Verde, nos informan las compañeras de IATP desde Ginebra.

“Se espera un nuevo texto de negociación en algún momento hacia el final de la semana, tal vez viernes, antes de una reunión oficial de toda la membresía de la OMC el sábado. La preocupación es cada vez mayor acerca de un posible intento de Lamy de redactar un texto de su propia cuenta. Esto no es una opción popular entre los miembros de la OMC que al igual que para controlar el proceso” informa IATP

“Hay una profunda preocupación por la manera en que Lamy manejará el proceso. ¿Tomarán parte los 120 miembros que no están incluidos en la Sala Verde en el proceso de toma de decisiones? ¿Tendrán derecho a rechazar un acuerdo en caso de que el mismo no tome en cuenta sus intereses? ¿Se espera que el Consejo General cumpla algún papel (mayor órgano de toma de decisiones de la OMC luego de la Conferencia Ministerial)?

Lamy ha prometido mantener la transparencia todo el tiempo (ver el vínculo al discurso de Lamy del 27 de junio abajo). Lamy ha dicho que el Comité de Negociaciones Comerciales, el cual supervisa las negociaciones de Doha bajo su autoridad, se reunirá cada mañana (la próxima semana) para darle la oportunidad a los miembros que no forman parte de la Sala Verde de dar sus comentarios sobre los progresos de los grupos más pequeños. Sin embargo, no resulta clara la manera en que sus preocupaciones específicas serán tomadas en cuenta. Tampoco resulta clara la manera en que las modalidades, en caso de ser acordadas en la Sala Verde, serán presentadas al resto de los miembros.

La oportunidad de lograr el éxito en la reunión ministerial depende de si Lamy logra convencer a los ministros de que vale la pena comprometerse ahora a un acuerdo altamente técnico. En caso de que sea aprobado lo que se está negociando ahora, le habrán ganado los técnicos a los políticos.

Si los ministros no logran un acuerdo ahora, se tratará del tercer fracaso consecutivo de alto nivel (los dos fracasos previos fueron en junio del 2006 y del 2007). La Secretaría General de la OMC hará todo lo posible por impedir un tercer fracaso. Dada la obvia falta de entusiasmo por parte de los miembros, se ha discutido la posibilidad de llegar a una solución intermedia. Es decir, la concreción de un acuerdo intermedio donde se defina algún progreso pero se deje la conclusión de Doha para después. Esto parece ser lo mínimo indispensable si los miembros quieren mantener vigente al programa de trabajo de Doha. (Fragmentos de Actualidades de Ginebra de Carin Smaller y Anne-Laure Constantin, TIP/IATP17-07-2008).

Pocas decisiones políticas para enfrentar el cambio climático


Ya no cabe duda razonable ni científica. El planeta se está calentando, y una de las causas es la acción depredadora del modelo productivo que utiliza la sociedad. A pesar de toda esta evidencia científica, ambiental y social, las acciones públicas para actuar en contra de un mayor calentamiento global, son exacerbantemente lentas y no figuran en el primer plano de las urgencias gubernamentales.

Ya no cabe duda razonable ni científica. El planeta se está calentando, y una de las causas es la acción depredadora del modelo productivo que utiliza la sociedad. Atrás quedaron los científicos pagados por las multinacionales del petróleo y la industria química, encargados de sembrar dudas y desacreditar las conclusiones de estudios relacionados con el origen del aumento de la temperatura mundial. Hoy los gobiernos aceptan que la tierra está empezando a sufrir las consecuencias de bruscas modificaciones del clima y de cambios en el régimen de lluvias. Millones de habitantes son conscientes que el nivel del mar está ascendiendo peligrosamente y que de seguir este comportamiento por lo menos 35 países se verán afectados en una primera fase y no menos de 250 millones de personas resultarán damnificadas y, de ellas, alrededor de 90 millones podrían convertirse en refugiadas ambientales.

A pesar de toda esta evidencia científica, ambiental y social, las acciones públicas para actuar en contra de un mayor calentamiento global, son exacerbantemente lentas y no figuran en el primer plano de las urgencias gubernamentales. Y ello se corrobora en un hecho que causa desazón: Las naciones más ricas crearon tres fondos para la adaptación climática y prometieron financiarlos en 2007 con US$279 millones, de los que realmente giraron US$160 millones, pero únicamente se desembolsaron US$26 millones, una cifra ridícula, frente a la magnitud del problema, que requiere anualmente inversiones por US$4.400 millones, de acuerdo con los cálculos de Naciones Unidas.

Los ciudadanos del mundo saben, en general, los peligros que se ciernen sobre ellos por un aumento acelerado de la temperatura, pero no presionan lo suficiente a sus gobiernos para que adopten políticas públicas radicales. El origen de esta pasividad cívica se encuentra, sin duda, en el supuesto de que las acciones gubernamental se iniciarían con recortes drásticos en el uso de energías y millones de personas no están dispuestas a dejar fácilmente su comodidad o a abandonar las tendencias del consumo para lograr que el calentamiento futuro se reduzca.

Las decisiones que se tomen hoy sobre control a los gases de efecto invernadero, no tendrán efectos inmediatos. Sólo se podrán ver en por lo menos 50 años. Eso quiere decir que cuando se prende el aire acondicionado en una casa de Aruba, o se enciende el motor a gasolina de un carro en Miami, o se pone en funcionamiento una caldera en Singapur, o se quema madera en Kenia; una mujer somalí, un niño colombiano, un agricultor boliviano y un empresario irlandés, serán afectados por el calentamiento global, cuyas consecuencias durarán por lo menos medio siglo.

La expulsión a la atmosfera de dióxido de carbono impacta negativamente el ambiente y contribuye al calentamiento de la tierra, sin importar dónde se prendió el motor a gasolina, o dónde se quemó el carbón. Los afectados son los países ricos y pobres, pero no por igual. El impacto realmente crítico, es para quienes viven en los países marginados, donde no es posible construir las infraestructuras necesarias para prevenir los desastres.

Un ejemplo espeluznante, de las dispares condiciones de adaptabilidad al cambio climático entre los dos mundos, lo encontré leyendo el Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD, en el que se asegura que el Reino Unido invierte US$1.200 millones anuales en protección de inundaciones, mientras los habitantes de los Países Bajos compran viviendas con tecnología que les permita flotar, y los inversionistas de los Alpes están elaborando nieve artificial para garantizar la industria del esquí. Entre tanto, en el Cuerno de África, la adaptación significa recorrer varios kilómetros para conseguir un balde de agua, o que la gente que vive a orillas del Ganges esté construyendo bohíos de bambú sobre pilotes para que no sean alcanzados por el agua, o que en el delta del Mekong se promuevan clases de natación para que la gente pueda salvar su vida. Esto parece una historia de fantasía, pero es la realidad de un mundo altamente iniquitativo.

Por eso no extraña para nada, que el gran acontecimiento de la reunión de los gobernantes pertenecientes al G8en Toyako (Japón), fue la publicación de una foto de Angela Merkel, George W. Bush, Yasuo Fukuda, Nicolas Sarkozy y Dimitri Medvédev, plantando árboles. Porque sobre el tema central, que fue el cambio climático, sólo hubo discursos, pero ningún acuerdo sobre los porcentajes de reducción en las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero. Sólo en 2009 será posible saber el nivel de compromiso que tendrán las naciones desarrolladas en el mediano plazo en lo que se denomina el nuevo pacto Pos-Kyoto, el cual será negociado por Naciones Unidas

viernes, 18 de julio de 2008

El juego con los mas pobres!!! ESO NO SE HACE


*La guerra por el poder económico del mundo toma cada vez formas más sutiles.
Cuando la multinacional Monsanto comenzó a adquirir patentes sobre semillas modificadas genéticamente, pocos previeron hasta dónde podría llegar con sus planes. Paraguay es un ejemplo de las consecuencias que produjo este modelo, al igual que Argentina, y Uruguay no se está quedando atrás (ya tenemos 300 mil hectáreass de soja RR) (USDA 2005). El fin es controlar la industria alimentaria, o sea que no alcanza con poseer patentes sobre algunas semillas modificadas sino que hay que exterminar el resto. En México, cuna del maíz con miles de variedades, es difícil encontrar maíz no transgénico, pues la contaminación genética es enorme. Varias compañías agroalimentarias occidentales están comprando empresas semilleras en países subdesarrollados para vender semillas transgénicas y así controlar el mercado mundial de alimentos, eliminando las semillas tradicionales. *El cultivo de soja transgénica en Paraguay comenzó en año 1999. Entró en forma ilegal, traída de contrabando, con la complicidad de las autoridades. La superficie de cultivo fue aumentando hasta alcanzar las 1.600.000 hectáreas en el ciclo 2003/04, prácticamente dos millones de hectáreas al año siguiente. Los cultivos se extienden a lo largo de cientos de kilómetros y afectan zonas muy cercanas a comunidades, colonias y otros asentamientos campesinos e indígenas, incluyendo escuelas, hogares, chacras familiares y comunitarias. Los cultivos y semillas tradicionales van desapareciendo gradualmente. Es una agricultura que utiliza semillas propiedad de multinacionales, maquinaris, implementos y agrotóxicos importados, casi no contrata mano de obra y cuando lo hace es extranjera, y las ganancias se depositan en bancos del extranjero. Lo único que le deja al país es el suelo erosionado y el agua envenenada. *La soja RR (Roundup Ready), propiedad de la multinacional Monsanto, fue diseñada genéticamente para resistir al herbicida Roundup, el cual se vende junto con la semilla por ser también creación de esta empresa. El objetivo que pretende cumplir este "invento" es que a la aplicación de este herbicida sólo sobreviva el cultivo modificado. Además de la soja existen otros cultivos RR, como maíz y eucalipto. Los productos a base de glifosato también contienen otros compuestos que pueden ser tóxicos, aunque se los denomina engañosamente "inertes" y no se especifican en las etiquetas del producto. Por lo tanto las características toxicológicas de los productos de mercado son diferentes a las del glifosato solo. La formulación herbicida más utilizada (Roundup) contiene el surfactante polioxietileno-amina (POEA), ácidos orgánicos de glifosato relacionados, isopropilamina y agua. El POEA tiene una toxicidad aguda de tres a cinco veces mayor que la del herbicida solo. Dentro de este paquete vienen otros herbicidas como el endosulfán o la cipermetrina. También se ha aplicado Tordon (2,4,5-T), herbicida que fue utilizado en combinación con el 2,4 D para constituir el famoso "agente naranja" utilizado en la guerra de Vietnam. El 2,4,5-T se encuentra dentro de la lista de la llamada "docena sucia", que agrupa a doce agrotóxicos extremadamente peligrosos. Otro agrotóxico que se suele utilizar es el dodecacloro (mirex), utilizado para combatir la hormiga cortadora. El mirex es uno de los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs), sustancias químicas tóxicas, contaminantes, orgánicas, persistentes, bioacumulables, que pueden viajar a grandes distancias, y que por lo tanto tienen graves impactos sobre la salud humana y el ambiente. (Cárcamo, 2004) En nuestra visita a Paraguay comprobamos que se estaba utilizando el 2,4 D en los campos de soja; los cultivos cada vez exigen agrotóxicos más poderosos debido a la adaptación de las malezas. Es decir que el cultivo de la soja RR ha aumentado sustancialmente el uso de agrotóxicos, que es exactamente lo opuesto al argumento utilizado por quienes promueven la tecnología de los cultivos transgénicos Vivir en el campo para los paraguayos implica convivir con un veneno mortal que vuela con el aire, se deposita en la tierra, agua y alimentos. La extensión de los cultivos arrasó con la selva, los montes, las tierras de los campesinos e indígenas. Los campesinos son expulsados del campo, los que se quedan corren el riesgo constante de intoxicación a causa de los agrotóxicos que se utilizan. Ya han muerto muchas personas, incluidos niños, a consecuencia de las fumigaciones. Los campesinos formaron coordinadoras por la defensa de las tierras. Han realizado acciones de bloqueo de siembras y fumigaciones y amenazado con ocupar tierras. La expulsión de la población del campo donde han vivido durante cientos de años provocó un crecimiento de la pobreza en las ciudades y un aumento de la emigración. Los cultivos de autoconsumo, mantenidos desde tiempos ancestrales, son destruidos o contaminados por el Roundup y otros agrotóxicos que se le van agregando a éste, al mismo tiempo que se destruye la vida de la fauna terrestre e ictícola. Los indígenas que tradicionalmente vivían del monte ya no tienen monte; los ríos y la tierra acumulan el veneno que no se degrada en pocos días como asegura la multinacional que los produce, el campo es un interminable "desierto verde" donde solo se planta soja transgénica y donde los agrotóxicos casi no dejan vida vegetal ni animal a su paso. Desde que comenzó la producción de soja transgénica en Paraguay, se incrementó la dependencia de las exportaciones, así como la intervención de Monsanto en los monocultivos de soja. El precio de las tierras aumentó, hay una total falta de control del gobierno sobre los problemas que acarrea su producción y consumo. Continúan las transgresiones a la legislación ambiental y la inoperancia de la Comisión Nacional de Bioseguridad. El aparato de justicia se alía con los grandes propietarios para acallar las denuncias de los damnificados, como en el caso del niño Silvino Talavera, muerto a causa de las fumigaciones, o reprimir las acciones de protesta de campesinos e indígenas. Ante la falta de soluciones, los afectados venden sus tierras y emigran hacia los cinturones de pobreza de los pueblos o grandes ciudades (se estima que unas 100 mil personas abandonaron sus tierras) o se organizan en coordinadoras departamentales por la defensa de la vida y el medio ambiente (aunque por el momento esto no ha dado resultado, debido a la corrupción e ineficacia del gobierno), o bien se organizan para ocupar tierras, quemar sojales, bloquear el ingreso de maquinarias y personal para fumigación. En estos casos, la brutal represión ha cobrado muchas vidas. La organización y la movilización son muy complicadas para los campesinos debido a que las distancias son enormes y no hay dinero para el transporte, la alimentación y otras necesidades que se plantean en los viajes, sin mencionar que cuando los enfrentamientos dejan heridos, también deben procurarse los medicamentos, porque en los hospitales no hay prácticamente nada. El caso de Silvino Talavera El 8 de enero de 2003 falleció Silvino Talavera, niño de 11 años de una familia campesina con la que estuvo el colectivo. Esta familia vive desde hace 24 años en Pirapey 35, un sitio rodeado de plantaciones de soja transgénica. En el medio de este paisaje ellos tratan de mantener su pequeña huerta y algunos animales (los que sobrevivieron al veneno). Tienen doce hijos. En el momento que Silvino se dirigía al almacén, que queda a varios kilómetros de su casa (algo normal en el campo paraguayo), un vecino estaba fumigando con Roundup su plantación lindera al camino. Las emanaciones alcanzaron a Silvino, que se enfermó inmediatamente y fue trasladado a Encarnación porque no podía ser atendido en Itapúa. Estuvo grave varios días hasta que le dieron el alta; entonces, a otro vecino le tocó fumigar, sin importarle los ruegos de Petrona Villasboas, la madre. El viento se encargó de trasladar el veneno hasta la casita de madera donde viven, intoxicando de nuevo al niño y causándole la muerte. La madre es integrante de Conamuri (Coordinadora Nacional de Organizaciones de Mujeres Trabajadoras Rurales e Indígenas), y con este apoyo inició un juicio de inmediato, a pesar de los sobornos y las amenazas de muerte que recibió. Está teniendo muchas dificultades para seguir adelante, porque las distancias son grandes y para movilizarse se necesita un dinero que no tienen. El proceso iba por buen camino, pero los acusados han hecho modificar el resultado. Este fue el primer caso de muerte por intoxicación que llega a la Justicia, pero según comentó la propia Petrona y confirmó Julia Franco, también integrante de Conamuri, no es la primera muerte de un niño sino que ha habido muchas en todo el país, que no se denuncian a causa de amenazas o sobornos o simplemente por la falta de dinero para llevar a cabo las diferentes instancias de un juicio. De hecho en el libro Avance del monocultivo de soja transgénica en el Paraguay, editado por Tomás Palau, se denuncian decenas de casos de intoxicaciones, muertes y contaminación de fuentes de agua, y asesinatos de campesinos en ataques policiales a acciones de resistencia. Por ejemplo, el 22 de enero del 2004, en Caaguazú, fuerzas policiales atacaron con armas de fuego a un grupo de campesinos que se dirigía a manifestarse contra el uso de agrotóxicos en una parcela de 70 hectáreas de soja, dejando dos campesinos muertos, nueve heridos, una decena de lesionados y más de 40 detenidos. Contaminación de suelo y agua Al contrario de lo que dice la etiqueta del Roundup (según la cual el herbicida que cae al suelo es inactivado inmediatamente mediante una reacción química que ocurre con las arcillas, sin dejar residuos que puedan afectar las siembras posteriores, ni tampoco penetrar por las raíces de los cultivos ya establecidos) el glifosato puede soltarse de las partículas y ser muy móvil en el ambiente del suelo, y lo hace en grandes porcentajes. En un tipo de suelo estudiado, el 80% del glifosato adicionado se soltó en dos horas. Según la Agencia de protección del Medio Ambiente de EEUU (EPA) en estudios de campo los residuos se encuentran al año siguiente. El glifosato es altamente soluble en agua (12 gramos/litro a 25º C). Ha contaminado el agua en Canadá. Se ha encontrado que persiste de 12 a 60 días en aguas de estanques, pero persiste más tiempo en los sedimentos del fondo. La vida media en sedimentos fue de 120 días en un estudio en Missouri, Estados Unidos. La persistencia fue mayor de un año en sedimentos en Michigan y en Oregón. En Dinamarca el ministro de Medio Ambiente anunció restricciones nunca vistas al uso de glifosato, debido a una investigación que demostraba la presencia de glifosato en el agua del subsuelo, de donde se obtiene la mayor parte del agua potable del país. El glifosato y uno de sus subproductos alcanzaron niveles inaceptables en el agua subterránea. Se filtra a través del terreno, contaminando el agua subterránea en una proporción cinco veces mayor respecto del nivel permitido para el agua potable. Las bacterias de la tierra no lo degradan antes de alcanzar el agua de las napas subterráneas. (RAPAL, 2004; Kaczewer, 2004) Paraguay nunca superó la devastación de la guerra de la Triple Alianza, en la que Argentina, Uruguay y Brasil se unieron para cumplir con los deseos de Inglaterra y exterminar al país, su población y su cultura con el objetivo de que no se expandiera el "mal ejemplo" de independencia económica y, prácticamente, autoabastecimiento. Actualmente el FMI presiona al gobierno para lograr un crecimiento superior al de la población, cosa que sólo se puede lograr con el aumento del PBI agrícola, que a su vez depende de la soja transgénica. La última ampliación de estos plantíos (426 mil hectáreas) se hizo principalmente sobre tierras campesinas. (Palau, 2004)Se acentúa la pérdida de soberanía económica por depender de la exportación de un solo producto cuyas semillas son provistas por una sola empresa (Monsanto), y por lo tanto depender de importaciones mayores. Se pierde también la soberanía territorial, pues las tierras pasan a manos extranjeras, y la soberanía alimentaria, porque se desplaza la diversificación y los cultivos de subsistencia, expulsando a los campesinos hacia las ciudades. No hay mejor forma de dominio que mantener una población hambrienta, sin recursos alimentarios propios. Las luchas y movilizaciones reclaman un nuevo tipo de reforma agraria. No sólo la distribución de tierra, sino la defensa de la soberanía alimentaria, el derecho a producir con la propia semilla y a desarrollar técnicas agrícolas adecuadas de acuerdo con la economía campesina y el equilibrio del medio ambiente, el desarrollo de formas sociales de producción y la democratización de la educación en el medio rural.
El colectivo visitó también una comunidad de diez familias indígenas guaraní, en Pirapey 35, Itapúa. Hace muchos años estas familias vivían del monte pero fueron despojados de sus tierras. Estuvieron luchando años para recuperarlas, y sólo lograron recuperar un cuarto de ese territorio porque ya estaba totalmente devastado. Como no sabían sobrevivir de otra forma que no fuera el monte, una organización llamada Prodeco (Proyecto de Desarrollo Comunitario), con sede en Asunción, les ofreció participar en un proyecto del que recibirían dinero para construir graneros y desarrollar su agricultura. A cambio tenían que plantar soja transgénica. Sin embargo, aunque empezaron a plantar la soja nunca recibieron el dinero. Ahora están buscando alternativas que les permitan sobrevivir en una tierra empobrecida que ya no puede satisfacer sus necesidades. Viven en una situación de extrema pobreza, beben el agua y se bañan en un río que atraviesa los sojales. Lo que más les preocupa es aprender a leer y escribir, para no ser estafados nuevamente.
Algunos de los casos de intoxicación , muertes o movilizaciones a causa del modelo sojero (Palau, 2004)
08/01/03 (Pirapey 35, Itapúa) Siete niños fueron internados en Encarnación con el mismo cuadro gastrointestinal de Silvino Talavera.
06/06/03 (Minga Pora, Alto Paraná) La Empresa Seda y Fibras denunció la intoxicación de cientos de pequeños productores, plantaciones de mora y el laboratorio de producción de larvas, debido a la fumigación aérea de los sojales con monocrotophos.
02/07/03 (3 de Febrero 5ª línea, Caaguazú) Una mujer fallece presumiblemente afectada por fumigaciones
26/02/03 (Juan E. O´Leary, Alto Paraná) Agrotóxicos causan gran mortandad de peces en la zona porque los brasileños fumigan sus plantaciones y lavan sus máquinas en el arroyo.
1/12/03 (San Pedro del Paraná, Itapúa) En emergencia 10 compañías del distrito cercano a La Paz y Fram, a causa de la destrucción total de cultivos, muerte de animales de corral e incluso la muerte de un menor de edad, supuestamente por uso indiscriminado de pesticida "matayuyos".
03/12/03 ( Potrerito, San Pedro del Paraná, Itapúa) Itapúa en alerta ante posible intoxicación por agrotóxicos, unas 300 familias estarían afectadas. Un menor de 9 años falleció en una de las compañías afectadas y 7 personas internadas con problemas cutáneos, dolor de estómago y vómitos.
12/12/03 (Mismo caso) Gobierno confirma contaminación de campesinos con agrotóxicos. MAG prohibió fumigación en áreas pobladas y en cursos de agua en un espacio de 100 metros a la redonda. Encontraron glifosatos y carbonatos tóxicos en agua y orina de pobladores.
22/01/04 (Ypekúa, Repatrición, Caaguazú) En ataque policial resultan dos campesinos muertos, 9 heridos, una decena de lesionados y más de 40 detenidos. Iban a sumarse a la resistencia contra el uso de agrotóxicos en una parcela de 70 hás de soja. La ONAC denuncia la utilización de armas de guerra para acribillar a campesinos. Posteriormente son denunciadas torturas a 35 detenidos por efectivos policiales.
29/01/04 (K.18, Ruta 1, Encarnación, Itapúa) Vecinos denuncian la contaminación de un pequeño arroyo con agroquímicos empleados en la fumigación de la soja. Varios niños presentan granos en piernas y rostros, vómitos, mareos y fiebre. Denuncian también gran mortandad de peces y animales de corral
13/02/04 (María Auxiliadora, Los Cedrales, Alto Paraná) Unas 80 familias de la zona están afectadas por la contaminación de un arroyo (murieron todos los peces y ranas), también murieron perros que bebieron el agua.
21/02/04 Debido a la alta toxicidad que afecta a las personas y a todo el medio ambiente, fue solicitada al Congreso Nacional la prohibición del uso de los potentes plaguicidas Paraquat y 2,4 D, utilizados a gran escala para la eliminación de malezas en los cultivos extensivos.
27/02/04 (Paso Yobai, Guairá) 10 personas destruyeron 5 hectáress de soja de un total de 14.
29/02/04 ( La Paloma, Canindeyú) Desconocidos queman unas 10 hás de soja y 15 hás. En Mcal. López, Caaguazú
03/03/04 (San Agustín, Repatriación, Caaguazú) Un grupo de desconocidos campesinos destruyó 4 hectáreas de soja con machete.
Los casos son muchos más, solo ennumeramos algunos, tanto de intoxicaciones como de acciones campesinas. Como decíamos al principio de la nota, es una guerra solapada que se extiende en muchos países sobre todo de América del Sur y se justifica con argumentos totalmente ridículos como terminar con el hambre en el mundo por citar un ejemplo.